Ya sea porque construiste un nuevo cuarto, por falta de iluminación o porque necesitas otro acceso, vas a necesitar abrir una ventana o una puerta en algún muro. Aquí te decimos cómo lo puedes hacer tu mismo.

Primero debes asegurarte que el muro que vayas a abrir no tenga cableado eléctrico, columnas que soporten la estructura o tuberías. Te recomendamos que vayas haciendo planos sobre todas las modificaciones que realices, para que cuando tengan que hacer una remodelación en el futuro eviten sorpresas desagradables.

 Acto seguido marca en la pared con un lápiz de carpintero o con un plumón indeleble el hueco en donde va a ir tu ventana o puerta. Remueve el aplanado a cincel y martillo (también puedes usar una maceta) a lo largo de la línea trazada, pero antes marca las esquinas de tu futura puerta o ventana con un taladro, de esta forma tendrás una referencia para cuando se haya retirado todo el yeso.

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