Tanto para hacer tu trabajo más fácil, como para hacer que la limpieza al final sea menos engorrosa, hay que tomar poner atención a detalles pequeños que son fundamentales.

Preparando el cuarto que vas a pintar. Para empezar retira todos los muebles y adornos que se puedan trasladar fácilmente. Los muebles grandes como el sofá, sillón o cama cúbrelos con alguna sábana en vieja o un plástico de grande. Quita las tapas de los interruptores eléctricos y las lámparas del techo o paredes (para mayor seguridad corta la corriente eléctrica). De ser posible, desmonta las ventanas y puertas y destornilla las aldabas. Si no se pueden desmontar las puertas y ventanas, cúbrelas con periódicos pegándolos con masking tape.

La cinta adhesiva más adecuada para enmascarar es el masking tape, ya que la duck tape (cinta gaffer) y la cinta canela tienen un pegamento demasiado fuerte, difícil de despegar, y puede dañar tus superficies.

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